Nuestra Ascendencia
Maribel Buitrago
Cinco generaciones transformando el arte de la joyería
Durante más de cinco generaciones, la familia Duarte–Buitrago–Hernández ha dedicado su vida al arte de la joyería. Lo que comenzó como un oficio artesanal transmitido de generación en generación, hoy combina tradición, innovación y tecnología para crear piezas que conservan la esencia de un legado familiar único.
Primera Generación
Segunda Generación
Tercera Generación
Cuarta Generación
Quinta Generación
Primera Generación
Los pioneros: Gonzalo Duarte Daza y Víctor Duarte Daza
La historia de este legado familiar se remonta a los tíos abuelos Gonzalo Duarte Daza y Víctor Duarte Daza, propietarios de las reconocidas joyerías Duarte. Ellos representan el puente entre la tradición ancestral de la orfebrería y los primeros pasos hacia la modernización del oficio en Colombia.
Gonzalo Duarte Daza: el arte completamente artesanal
En la época de Gonzalo Duarte, la joyería conservaba el espíritu de la antigüedad y de la Edad Media, cuando un solo artesano o un pequeño taller familiar realizaba todo el proceso de creación.
No existía la producción en masa. Cada pieza era elaborada mediante paciencia, disciplina y arte.
Entre las técnicas que utilizaba se encontraban:
- Repujado con herramientas de golpe manual fabricadas por él mismo.
- Incrustación de piedras preciosas y semipreciosas.
- Elaboración completamente artesanal de cada joya.
Cada obra poseía un carácter único e irrepetible.
Víctor Duarte Daza: el innovador
Víctor Duarte Daza abrió un nuevo camino para la joyería familiar al introducir técnicas que aumentaron la productividad sin perder calidad.
Entre sus principales aportes destacan:
- Introducción de la fundición en tierra para copiar modelos exactos y fabricar piezas en serie.
- Incremento de la productividad mediante procesos más eficientes.
- Incorporación de la galvanoplastia, técnica electroquímica que permite recubrir metales con oro, plata o rodio.
Gracias a estas innovaciones, las piezas adquirieron mayor brillo, valor, resistencia y durabilidad, marcando el inicio de una nueva era para la joyería familiar.

Segunda Generación
Francisco Buitrago: tradición e inspiración precolombina
Los conocimientos de Víctor Duarte fueron transmitidos a su cuñado Francisco Buitrago, quien se convirtió en el gran pilar de la segunda generación.
Francisco desarrolló su trabajo durante una etapa de transformación del oficio, cuando comenzaron a incorporarse herramientas como los tornos manuales, capaces de producir diseños circulares y repetitivos con gran precisión.
Estas herramientas permitían fabricar:
- Anillos
- Pulseras
- Sortijas
Manteniendo uniformidad en grandes volúmenes de producción sin sacrificar calidad.
Innovación inspirada en nuestras raíces
Francisco también destacó por crear piezas inspiradas en el arte precolombino mediante la fundición en tierra de Delf.
Esta técnica permitía:
- Incrustar piedras y materiales resistentes a altas temperaturas.
- Evitar el uso de cera perdida.
- Producir piezas en mayor escala.
Su trabajo logró unir la herencia ancestral colombiana con procesos productivos más eficientes.

Tercera Generación
Los hijos de Francisco Buitrago
El legado continuó con los hijos e hijas de Francisco, quienes heredaron tanto el conocimiento como la pasión por la joyería.
En una época donde la orfebrería era predominantemente masculina, la familia Buitrago comenzó a abrir espacios para las mujeres dentro del oficio, sentando las bases para una transformación que marcaría las generaciones futuras.
Esta generación consolidó un legado de:
- Tradición
- Creatividad
- Resiliencia
- Evolución
Jaime Buitrago Duarte: el maestro orfebre
Entre todos destacó Jaime Buitrago Duarte, considerado el orfebre más completo de sus hermanos.
Sus aportes incluyeron:
Grabado manual
Perfeccionó el arte del grabado manual, una técnica que exige paciencia y precisión para otorgar identidad única a cada pieza.
Engaste artesanal
Elevó la técnica del engaste de piedras preciosas y semipreciosas, logrando armonía, firmeza y belleza en cada joya.
Fabricación de herramientas
Debido a la dificultad para importar maquinaria especializada en Colombia, diseñó y construyó sus propias herramientas adaptadas a las necesidades del taller.
Modelado en cera
Rescató técnicas ancestrales de modelado y escultura en cera para fundición, permitiendo dar forma a los diseños antes de transformarlos en metal.
Impulsor de la mujer en la joyería
Su mayor innovación fue abrir las puertas a una nueva generación de mujeres joyeras.
Diseñó maquinaria especial para que su hija pudiera desarrollarse en un oficio históricamente reservado a los hombres.

Cuarta Generación
Robinson Andrés Buitrago Hernández
Robinson fue un creador innato que convirtió los metales en poesía y las piedras en memoria.
Cada una de sus piezas reflejaba:
- Creatividad
- Pasión
- Alegría
- Sensibilidad humana
Su trabajo no solo transformaba oro, plata y bronce en arte, sino también sueños, esperanzas y emociones.
Su legado continúa inspirando a quienes lo conocieron y a quienes hoy llevan adelante la tradición familiar.
Maribel Buitrago Hernández
Una pionera en la joyería colombiana
Maribel aprendió el oficio al nivel de su padre, dominando el armado clásico durante la época dorada de la cera perdida realizada manualmente.
Posteriormente incursionó en el arte del engaste:
- Primero mediante técnicas manuales.
- Después utilizando herramientas de precisión.
Su trayectoria la convirtió en la primera mujer engastadora del país en dominar esta especialidad mediante tecnología moderna.
Su trabajo abrió el camino para nuevas generaciones de mujeres dentro del sector joyero.
Wilson Edwin Buitrago Hernández
Wilson representa la continuidad del legado familiar.
En cada pieza que crea se reflejan:
- La destreza heredada de sus antepasados.
- Su perseverancia.
- Su amor por la familia.
- Su gratitud hacia padres, hijos, esposa y hermanos.
Para él, la joyería es mucho más que un oficio: es una expresión de amor, hermandad y trascendencia.
Yeison Buitrago Hernández
El brillo heredado de la maestría
Formado junto a su padre, Yeison heredó no solo el conocimiento técnico sino también el respeto profundo por cada material y cada detalle.
Es un joyero integral que domina todas las etapas del proceso:
- Diseño
- Fundición
- Armado
- Pulido final
Su curiosidad constante y deseo de perfeccionamiento le permiten unir la tradición heredada con una visión moderna de la joyería.
Cada una de sus creaciones refleja el equilibrio entre experiencia, innovación y pasión.

Quinta Generación
Dayana Manrique Buitrago
La unión entre tradición y tecnología
Cinco generaciones construyeron esta historia mediante el trabajo, la disciplina y el amor por la creación.
Dentro de esta herencia familiar surge Dayana Manrique Buitrago, quien impulsó una nueva transformación.
Durante casi diez años dedicó esfuerzos al estudio, la investigación y la inversión para encontrar la forma de unir la tradición artesanal con las nuevas tecnologías.
Una nueva era: el diseño 3D
Gracias a su visión, la joyería familiar incorporó el diseño 3D.
Esta innovación permite:
- Diseñar piezas digitalmente antes de fabricarlas.
- Involucrar al cliente en el proceso creativo.
- Visualizar la joya antes de su elaboración.
- Convertir cada diseño en una experiencia compartida.
El resultado es una joyería que mantiene su esencia artesanal mientras adopta herramientas del futuro.
Un legado que continúa
Cinco generaciones han construido esta historia:
- Gonzalo Duarte Daza
- Víctor Duarte Daza
- Francisco Buitrago
- Jaime Buitrago Duarte
- Robinson Buitrago Hernández
- Maribel Buitrago Hernández
- Wilson Edwin Buitrago Hernández
- Yeison Buitrago Hernández
- Dayana Manrique Buitrago
Más que una historia de joyería, este es un legado de familia, resiliencia, innovación y amor por el arte.
En cada anillo, cada grabado y cada piedra engastada vive la memoria de quienes dedicaron su vida a transformar el metal en belleza y el oficio en tradición.

Más que una historia de joyería, este es un legado de familia, resiliencia, innovación y amor por el arte.
En cada anillo, cada grabado y cada piedra engastada vive la memoria de quienes dedicaron su vida a transformar el metal en belleza y el oficio en tradición.
